lunes, 22 de junio de 2015

Etapa 22 21/06/2015 XX MARCHA CICLOTURISTA HUETOR TAJAR 97 km.







En un mañana veraniega nos dimos cita un centenar de compañeros para dar cuenta de la XX MARCHA CICLOTURISTA HUETOR TAJAR, por delante teníamos casi un centenar de km y tres dificultades orográficas: El alto de El Hacho, tramo libre cronometrado, el Alto de la gasolinera de Montefrio, y el Alto de Parapanda que también era tramo libre y cronometrado.
Allí estábamos Samuel, Paco, José Antonio y un nuevo compañero que se atrevió a hacer el recorrido a pesar de llevar pocos km en las piernas, Francisco Vidal, recorrido que se le hizo duro y exigente pero que lo cumplió como el que más.

Como la marcha era neutralizada salvo los tramos libres, el inicio fue muy tranquilo dando una una vuelta por Huetor Tajar para dirigirnos hacia Loja en un ambiente muy cordial hasta que llegamos al cruce con la carretera de los Ventorros donde se desatan las hostilidades y el pelotón se rompe en multitud de grupos, cada cual pone el ritmo que le conviene.
Los casi 6 km de subida dan los primeros sudores de un día que a la larga iba a ser muy caluroso. En los Ventorros de San José se produce el agrupamiento y hay tiempo para un avituallamiento liquido que se hizo más largo de lo previsto debido a que un compañero tuvo una caída con salida del hombro y tuvo que ser trasladado a Loja en la ambulancia y hasta que esta no llegó de nuevo la marcha no se pudo reiniciar.
Una vez de nuevo en marcha, hacemos el recorrido hasta Montefrio, con la cota de la Viña que no era libre pero el pelotón se estira para quedar reagrupados de nuevo y entrar en Montefrio todos juntos para el avituallamiento solido y liquido.
Tras unos minutos de descanso y resguardados del calor que empezaba a hacer de suyas salimos de nuevo afrontando los dos km duros con que Montefrio nos despide, curvas en herradura y rampas duras hasta que conseguimos llegar al alto de la gasolinera, el pelotón queda diseminado. El calor se hace cada vez más patente y el último alto, el de Parapanda es un horno, menos más que no es muy largo y con los descansos que tiene se hace llevadero. En la cima había un avituallamiento liquido, pero el agua, y las bebidas isotónicas volaron rápidamente y más de uno se tuvo que conformar con zumos.
La bajada hacía Illora se hace todos agrupados, muy rápida y con mucho cuidado y una vez que dejamos el pueblo la marcha se hace muy rápida, el terreno ya es todo favorable y hay ganas de llegar y así en un santiamén hacemos las entrada en Huetor Tajar.
Estupendo día de cicloturismo como se hacía antaño donde lo importante no es batir tiempos sino salir y llegar todos juntos y disfrutar del recorrido compartiendo los ratos de sufrimiento en las subidas y charlando en aquellos tramos que el recorrido lo permitía.
Nuestra más sincera felicitación a la organización que nos mantuvo en todo momento el tráfico cerrado con la seguridad que eso nos da, incluso hasta los más rezagados contaron con ese privilegio, por eso un DIEZ a la organización.
Un recuerdo especial para nuestros compañeros del Club Ciclista El Torcal de Antequera con los que compartimos recorrido y comida al finalizar la marcha.
De los nuestros decir que todos disfrutamos de la marcha, Samuel preocupado con su cambio que le dio guerra pero que en todo momento estuvo dando el callo, Paquito en su primera marcha lo paso en grande permitiéndose incluso en los tramos libres tira “pa lante”, Francisco Vidal en su primera marcha las pasó moradas, notó el cansancio de tantos km pero sobre todo la cantidad de terreno cuesta arriba que aunque no eran muchos km seguidos la acumulación de tantos repechos le pasó factura, pero las cosas son así al principio, dentro de poco mejorará sin duda, y J.A. en su línea, alejado de las trifulcas cronometradas y más pendiente de hacer fotos y de Francisco Vidal para que se quedara solo.
Primera marcha que hacemos como club con un balance muy positivo, para repetir.























lunes, 1 de junio de 2015

Etapa 19 de 31/05/2015 CHAUCHINA-PINOS DEL VALLE-CHAUCHINA 125 KM











Otra etapa de más de 120 km que nos hacemos este año. Con un día esplendido y un recorrido espectacular. La lástima es que solo estuvimos Paco y J.A. aunque casi siempre estuvimos acompañados ya que la ruta estaba plagada de compañeros y entre ellos los ciclistas del lado oscuro que a la altura de Restábal nos alcanzan. Siempre es un placer rodar con Paco Blanco, Armando Vaquero y sus colegas, tan atentos y prestos a echarte unas palabras de ánimo en pleno esfuerzo.  La parada fue en un bar de Pinos del Valle en una terraza con unas vistas a la sierra impresionantes, momento de relax y de buen rollo.
La vuelta por el recorte camino del Lecrín tuvo overbooking de enganches a la furgoneta del padre de Armando, el grupo se había estirado demasiado en la bajada a la prea y costaba recuperar el terreno perdido. Paco que estaba como loco por que empezara la fiesta se fue con el grupito delantero con Paco Blanco mientras J.A. se quedaba retrasado aprendiendo las viejas técnicas de doping mecánico.
Paco decide esperar a J.A. cerca del cruce de Nigüelas y ya juntos y en solitario emprenden la bajada camino de Dúrcal donde les estaba esperando la furgoneta  para cortar el aire, (todo un detalle que se agradece enormemente),  J.A. se pega pero tiene que desistir porque Paco no aguanta y se queda cortado, J.A. le dice a Armando que se vaya y ya los dos solos nuevo vamos buscando el camino viejo del Padúl para evitar pasar por las canteras.
En Padúl hacemos una pequeña parada para llenar los bidones de agua y refrescarnos un poco porque el calor ya se nota.
El camino hacia La Malaha y posteriormente hasta Santa Fe lo hacemos con un aire de cara que es incordiante, vamos cuesta abajo pero hay que dar pedales.
Llegamos a Chauchina sin más novedad donde los colegas de Calambres Bike están dando cuenta de un hermoso jamón que se ganaron en la pasada marcha de Hiponova.
La semana que viene más, para unos una etapa rutinaria y para otros volver a tierras alpujarreñas.