domingo, 4 de mayo de 2014

Domingo 4 de Mayo de 2014

El día de ayer no tuvo etapa programada debido a que la mayoría de los integrantes del club, fueron a Montefrio a disputar la cicloturista de mtb de esa localidad. Hasta el momento no tenemos la crónica de dicho evento, pero si algunas fotos que nos han mandado.



Jorge en pleno descenso

José Antonio, si salío a la ruta junto con la peña ciclista de Cijuela. La etapa tenía como primer destino la localidad de El Padul, que se hizo un poco pesada debido al viento de cara que soplaba a esas horas. Después de un breve descanso para llenar los bidones de agua, de comer algo y la foto, de vuelta para Chauchina y Cijuela, no sin antes tener un inoportuno pinchazo que nos hizo retrasar la llegada. Agradezco personalmente a Enrique y a todos los miembros de la peña de Cijuela el trato tan amable que recibí, fue un placer rodar con estos nuevos amigos y espero que un futuro no lejano podamos hacer algo en común. Muchas gracias

jueves, 1 de mayo de 2014

Etapa 14 1/5/2014: Chauchina-Villanueva Mesia-Chauchina. 80 km


J.A. en plena subida

Hoy teníamos la etapa del domingo adelantada, ya que varios de los nuestros van a correr la Cicloturista de mtb en Montefrio. Creo que acertamos a decir que hoy ha sido una de las etapas donde más peña se ha hecho, y me refiero con esto al espíritu de equipo, estando pendiente cada uno del resto de nuestra pequeña (de momento) grupeta.
A la salida, 8:30 de la mañana, en el lugar de costumbre, Bar Marineto, se daban cita Manolo, Samuel, Jorge, Nicolás, Paco (un chaval que viene de Ventas de Huelma), Jairo con su mtb y que quiso probar las sensaciones de la carretera y quien escribe, José Antonio.
El día se presenta inmejorable, con una temperatura muy agradable, cielo despejado y una ruta que promete ser interesante. La salida se hace a ritmo tranquilo y entre chascarrillos, comentarios y alguna que otra reclamación por la clasificación aparecida en el blog nos plantamos en Obeilar donde se desatan las primeras hostilidades al acercarse el alto de Illora. Subida que como no podía ser de otra manera se lleva Manolo, a su caza Samuel y Jorge y más retrasados el resto. Jairo se lo toma con mucha calma y el ascenso de esta cota la hace reservando, es su primera salida y todo lo que sea ahorrar luego al final hará falta.
Samu, Jorge y Paco
Camino de Tocón hay reagrupamiento, el terreno lo permite y pronto nos metemos en terreno más complicado, primero subiendo a Brácana y luego un descenso rapidísimo que nos lleva al alto de mismo nombre de apenas un km pero con unos porcentajes duros al inicio. El trío de cabeza formado por Samuel, Jorge y Manolo, marca el ritmo. El resto van subiendo como pueden. Una vez coronado el terreno hasta Villanueva es facilón, todos juntos llegamos al punto acordado para el refrigerio. Entre refrescos y cafés, el descanso viene muy bien, sentaditos a la fresca con un calorcito que por lo menos quien escribe lo agradece, manguitos, perneras y demás zarandajas invernales duermen el sueño de los justos en el fondo de un armario.
Los galacticos: Samu, Manolo y Jorge
La segunda parte de la etapa comienza por salir de Villanueva, y digo por salir, porque el repecho en frio tiene su miga, las piernas duelen, la cabeza hay que volver a resetearla y con esas se lía el rosario de la aurora, cada uno a ritmo. Jairo de nuevo en la cola a verlas venir, José Antonio de escolta, Nicolás abriendo camino por delante y del resto supongo que a buen ritmo mirándose las caras, tampoco están muy lejos, a unos dos minutos. Una vez superada la salida del pueblo y del repecho a la salida de este nos quedan dos km hasta Tocón donde hay reagrupamiento de nuevo. 
Antes de llegar a Alomartes, Jairo toma un atajo para evitar el paso por Illora, el resto seguimos por la ruta, aunque Manolo y Samuel van por delante, el resto aumentando el ritmo pero los km ya hacen mella y Nicolás tiene momentos de fatiga y algún que otro amago de calambres. 
Nicolás victorioso
En la salida de Illora nos alcanza creo que una peña de Maracena, no estoy seguro, pero se forma un pelotón de unos 20 ciclistas que afrontamos el paso por Obeilar a mil por hora.  El resto de la etapa ya más tranquilos un tanto desperdigados vamos llegando por grupos a Chauchina, donde al final nos espera unas cervecitas frescas con sus tapas correspondientes gentileza de nuestro compañero y patrocinador Jorge. Sin duda el mejor momento, una vez superados los km, la charla relajada compartiendo las viandas para mitigar el esfuerzo.
El domingo que viene quizás no haya etapa, ya veremos, pero lo que sí es cierto es que ya queda menos para la próxima salida. A mí se me ha hecho corta y mis sensaciones son de haber disfrutado como un chino, que contraste con el domingo pasado donde acabe hasta los mismísimos de una supuesta “marcha Cicloturista” donde no había ni marcha ni turismo solo agonía. Pero así es el ciclismo, unos días se sufre y otros se disfruta, cuando sufres estas deseando salir para quitarte el amargor y cuando disfrutas se te hace corta la salida y quieres más, total, que hay ciclismo para rato.
José Antonio y detrás Jairo
Samuel, Jorge y Manolo, los galácticos del grupo, más finos que el coral. Nicolás progresando con un pundonor digno de admiración. Jairo, para mí, la figura del día, primera salida y aguantando como un jabato, no importa que vaya retrasado, mucho valor para hacer lo que ha hecho y que conste que el día anterior se hizo sus 60 km para calentar, bravo por el novato. Paco se fue camino de Ventas de Huelma a la altura de Escoznar, lo de este hombre también tiene su merito, después de todo el palizón, aun le quedaba unos 20 km, picando todo hacia arriba, total que se va a llevar más de 100 km de etapa. Bravo.  Por mi parte ya lo he dicho, he disfrutado mucho del día, de la ruta y de la compañía, gracias compañeros ¡¡¡.

domingo, 27 de abril de 2014

Etapa 13 27/4/2014: Chauchina-Pantano de los Bermejales-Cacín-Chauchina. 82 km



A las ocho y media en el Bar Marineto se dan cita Samuel, Jorge y Manolo para hacer la etapa prevista para este domingo. Hoy falta José Antonio que se encuentra en la Zubia para hacer la IV Cicloturista de los Nazaríes,  Juanma, otro de los habituales tampoco sale ya que hace ruta con los Calambres Bike. La etapa de hoy: Chauchina-Pantano de los bermejales-Cacín-Chauchina, es exigente contando con tres subidas curiosas y una distancia de casi 82 km, con lo cual las cuatro horas casi no las quita nadie.
La típica foto en el pantano
El inicio se hace tranquilo, hasta que pasada la localidad de Cijuela la carretera empieza a empinarse, cosa que no va a dejar de hacer hasta el primer alto de la jornada, el de Agrón. El ritmo es bueno y sin sobresaltos, salvo alguna pequeña escaramuza de Jorge que Manolo se encarga de neutralizar, se llega a Ventas de Huelma. En este punto coinciden con Nicolás, el cual sabedor de la etapa salió antes y así evitarse algún que otro calentón. Con esas el grupo ya es de cuatro iniciando la subida a Agrón, cada uno como puede, aunque como era de esperar se desata la hostilidades: Jorge se va y a su rueda Samuel. La reacción de Manolo no se hace esperar y los sobrepasa de una manera clara. Jorge y Samuel aflojan un poco el ritmo para esperar a Nicolás y así una vez agrupados dan caza a Manolo que había aflojado también. El descenso hacia el pantano lo hace Samuel de una manera vertiginosa siguiéndole solo Jorge. Manolo y Nicolás bajan más tranquilos. Una vez en el pantano se hace una pequeña parada para comer algo, hacer unas fotos y contemplar las bonitas vistas.

Nicolás, Samu y Jorge

La segunda parte de la etapa se antoja más dura que la primera, por delante queda el alto de cuesta gorda y la subida a Ochichar desde Cacín con unos tres km iniciales muy duros. Samuel de nuevo toma la iniciativa marcando el ritmo al que le sigue Jorge,  Manolo y Nicolás prefieren ir más calmados. La subida de Samuel a cuesta gorda es impresionante poniendo en apuros a Jorge que se las ve y se las desea para no perder la rueda. Una vez coronado cuesta gorda el descenso es rapidísimo hasta Cacín donde está reponiendo fuerzas la Peña de Fuentevaqueros, momento que se aprovecha para saludar a compañeros y esperar a Manolo y Nicolás. Segunda parada de la jornada en buena compañía. Con los amigos de la fuente ya coincidimos en la etapa de Moclín, hoy de nuevo y seguramente habrán más etapas en las que coincidiremos.
La salida de Cacín es dura, tres kilómetros con rampas del 13% y los kilómetros acumulados pueden hacer mella en las fuerzas, pero no hay miedo,:  Jorge se lanza a la aventura, responde Samuel y esta vez sí, Manolo responde al envite, la batalla está servida, tras unos momentos de tensión el pulso se decanta del lado de Manolo que impone su fuerza al resto, primero cede Samuel, desgastado por los esfuerzos anteriores, Jorge aguanta pero no lo suficiente y también cede ante el ritmo demoledor de Manolo.  Así las cosas y una vez que ha quedado claro que Manolo está intratable y mejor que estar esperando en la cumbre da la vuelta en busca de Nicolás para acompañarlo en el resto de subida. Samuel y Jorge esperan en Ochichar hasta que el grupo se forma de nuevo y hacer el resto de la etapa juntos. El recorrido que queda ya es mucho más fácil y es momento de ir reponiendo fuerzas y comentar las peripecias del día.
Resumiendo, etapa muy bonita, con bastantes tramos de subida, batallas y momentos de descanso. Samuel demostrando que sigue en progresión, Jorge tan batallador como siempre, Nicolás haciendo acopio de km con una voluntad de hierro y Manolo en su trono de rey de las cumbres.

domingo, 20 de abril de 2014

Etapa 12 20/04/2014 Chauchina Alto de Parapanda-Chauchina 45 km


Etapa fallida debido a la lluvia que nos caia desde Illora, toda la subida de Parapanda empapados de agua nos hizo desistir. Nos volvimos desde el alto de Parapanda. Carretera muy peligrosa por el barrillo, con frio y un poco de desorden en el grupo. Al final el grupo se rompió. Etapa para olvidar.

jueves, 17 de abril de 2014

Etapa 11 17/04/2014: Chauchina Pantano de Quentar-Chauchina. 79 km



Jueves, festivo en Andalucía, sol, calorcito, todos los ingredientes que hacen que hoy de nuevo estemos en ruta. Casi 80 km y un destino inédito para mí: la presa del pantano de Quentar. A las ocho y media quedábamos Jorge, Samuel, Manolo y José Antonio, hoy hemos salido más temprano para no estar de vuelta más allá de las doce y la verdad es que con la temperatura que hacia ha sido todo un éxito, habrá que ir pensando dentro de poco en adelantar la salida.
La primera parte hasta Granada capital muy facilona, con ritmo tranquilo. La travesía de la ciudad se hizo rápida y sin darnos cuenta ya estábamos en Cenes de la Vega donde comienza ya la carretera a empinarse, eso sí, muy suavemente. Después de girar a la izquierda en busca de Dudar, nos alcanza un grupito de colegas que por la indumentaria eran de Albolote. El ritmo que llevan es más elevado que el nuestro y allá que nos pegamos a rueda hasta la localidad de Quentar, donde el sonido de los cambios anuncia que la pendiente se endurece y las respiraciones empiezan a hacerse más ostensibles. El grupo se  va estirando hasta que la gravedad hace de las suyas poniendo en fila india al personal. No se hace mucho de esperar que cada uno vaya a su ritmo. En nuestro grupo Manolo aguanta delante, poco a poco Samuel me alcanza y detrás de él viene Jorge al que trato de agarrarme para no quedarme muy descolgado. Imagino que Manolo fue el primero en llegar a la presa y detrás Samuel, porque lo que si se es que a duras penas alcanzo a Jorge y a falta de 1 km se me va unos metros.
Manolo, José Antonio, Samuel y Jorge
El paisaje en la presa es grandioso, rodeado de picos, y  un agua azul intenso. Tiempo para comer algo y hacer una foto. Reanudamos de nuevo la vuelta cuesta abajo, tranquilamente ya que vamos bien de tiempo e incluso hacemos una parada en dudar para llenar los bidones con agua fresca en una de las fuentes del pueblo. No hay nada como el agua fresca de sierra nevada.
La vuelta se hace más pesada por lo menos para mí ya que el trasiego de coches es importante y la cantidad de saltos que hay en la carretera es tedioso.  De nuevo hay que atravesar la ciudad, semáforos, coches, paradas, arrancadas un coñazo vamos.
Merece la pena la subida para comtemplar esto
Ahora pega un poco el aire de cara y en momento que te quedas un poco cuesta enganchar de nuevo la rueda cosa que me pasó en una de las numerosas rotondas, me quedé rezagado y para enganchar de nuevo fue misión imposible ya que los de delante tampoco hicieron nada para esperarme eh manolo y Jorge ¡¡.
Bueno, menos mal que antes de llegar a Belicena decidieron pararse en un cruce, para cambiar el recorrido y eso me permitió engancharme de nuevo. Hasta Chauchina a buen ritmo con algunos que otros demarrajes, bien sea para subir algún paso elevado sobre la autovía o por el mero hecho de fastidiar un poquito, pero poco.
Buena etapa, con una subida que no es muy dura y el resto muy fácil. La que nos espera el domingo que viene no tiene nada que ver, esa sí que va a ser dura, esperemos que haga buen tiempo porque las previsiones no son muy buenas. Samuel muy bien,  Manolo en plan emperador y eso que según él iba  a hacer de gregario para mí, pero amigo, le gusta más la pelea…..de Jorge hoy parece que venía hoy en plan ermitaño, muy reservón.  Y yo como siempre, quedándome en la subida, pero forzando cada vez más, la marcha de los nazaríes está a la vuelta de la esquina y cumbres verdes esperando. Espero que sea de todos los colores menos negra….el domingo más

domingo, 13 de abril de 2014

Etapa 10 13/04/2014 Suspiro del Moro-Pantano de Beznar-Suspiro del Moro 62 km





Manolo y Samuel llegando a Pinos del Valle
Hoy de nuevo hemos tenido una etapa que no salía de Chauchina. Esa es una de las ventajas de ser de momentos pocos,  que enseguida nos apañamos para desplazarnos a otro punto de salida. A las ocho y media partimos Juanma, Manolo y José Antonio camino del Suspiro del Moro donde habíamos quedado con Samuel. A las nueve y ocho minutos exactamente nos ponemos en ruta, por delante tenemos una etapa corta, 62 km, pero con bastantes subidas  y algunas de ellas duras, muy duras. El tiempo nos acompaña, no hace nada de frio, el aire está en calma y los primeros km pican hacía abajo por lo que el pedalear se hace vivo y alegre,  en la circunvalación de Dúrcal viene el primer aviso, en forma de una recta empinada que no acaba nunca pero con un firme bueno, la pasamos sin más problemas dejando hacer a Juanma que se adelanta unos metros. Una vez llegados al cruce de Nigüelas la carretera se empina, pero hacía abajo, un larguísimo descenso nos lleva a Beznar y después de un breve repecho de nuevo hacia abajo hasta la presa del pantano. Como todo lo que baja luego sube en la presa se nos acaba lo bueno y comienza el baile: la primera subida está servida, los cambios resuenan y las respiraciones se alteran. Al comando Samuel y Manolo, José Antonio a rueda y Juanma comienza a rezagarse, se lo toma con calma sabedor que con los desarrollos que lleva es una temeridad apretarse desde abajo. A mitad de subida J.A cede y la pareja Samu-Manolo se van lentamente. Las rampas de Pinos del Valle no son excesivamente duras, hay algún que otro descansillo que viene bien, pero también hay que estar pensando en la siguiente subida, la de Saleres-Albuñuelas que es dura de verdad.
 Un breve descanso el Pinos del Valle para tomar algo y hacer unas fotos.  El tiempo sigue siendo estupendo y con unas vistas inmejorables, Sierra Nevada a nuestra derecha y el todo el Valle de Lecrín con sus naranjos y limoneros y ese olor a azahar. Muy bucólico todo, pero tras un descenso rápido donde hay tiempo hasta para coger algunas naranjas nos tropezamos con la primera rampa, 300 metros al 12% para abrir boca, tras un ligero descanso, apenas 50 metros, ya vemos la segunda rampa al 20%, la carretera se empina con furia despiadada, con todo metido cuesta mantener el equilibrio, un breve descansillo y de nuevo se vuelve a empinar a la altura del cementerio 200 metros al 21%, Samuel se pregunta porque siempre colocan los cementerios en pendientes criminales, la respuesta parece obvia…y sin solución de continuidad, de nuevo otra rampa un poco más “suave” solo al 17%, la rueda de mi bicicleta hace amagos de querer levantarse, me tengo que poner de pie y calmar la furia del asfalto, sencillamente es salvaje la dichosa pendiente, Samuel  no puede más y echa pie a tierra pero lo que no sabe es que apenas le quedaban 50 metros para coronar y como casi siempre que echas pie a tierra aparece algún colega en sentido contrario para dar fe de tu pequeña claudicación, no hay intimidad ni para pararse.  Bueno, pues todavía nos queda otra rampa, para llegar a lo más alto y para variar otra vez al 20%, yo hecho pie a tierra en el descanso que hay antes para echar una foto a Juanma que antes no se la pude hacer. Una vez superado este alto, los piropos son variopintos pero todos van en la misma dirección: subida de categoría HP, corta, pero muy HP.
Juanma subiendo la última rampa antes de llegar a Albuñuelas
Lo más difícil ya está superado, solo nos queda la última subida camino de Cozvijar, es menos dura que las anteriores pero más larga. Se hace al ritmo que puede cada uno: Samuel y Manolo juntos, hoy parecen una pareja muy bien avenida, J.A. detrás y Juanma en la cola acordándose de esos desarrollos que no tiene y que si los tuviera……, bueno, espero que algún día me haga caso y se pase al triple plato.
Como se agradece la bajadita
El resto de la etapa ya es facilona, hasta Dúrcal picando hacía abajo. Solo nos queda la subida de Suspiro del Moro, lo que antes descendimos alegremente ahora lo subimos acordarnos de del viento que nos pega de cara, en fila india, protegiéndonos como podemos, haciendo los últimos km. Tres horas y 4 minutos, etapa corta pero intensa. Dentro de dos semanas me espera estos mismos km más la subida terrorífica a Cumbres Verdes en la IV Marcha de los Nazaríes, no me acompaña ninguno, se ve que las rampas del cementerio de Saleres les han quitado las ganas.