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| Perfil en 3D de la etapa |
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| Dedo Roto |
Hoy empiezo la crónica dedicándole unas
palabras de ánimo a nuestro compañero Jorge Blanca ya que cuando todo había
acabado y estábamos en el pueblo y el camino de de la ducha ha tenido la mala
fortuna de que un gato ocioso no tuviera otra cosa mejor que hacer que meterse
bajo sus ruedas. El resultado de tal atrevimiento ha sido una fractura del dedo
gordo de la mano izquierda. Del gato desconozco como ha quedado, espero que
ninguna asociación de animales presente denuncia aunque no me extrañaría porque
últimamente a los ciclistas nos tienen en el punto de mira. Jorge recupérate
pronto para que podamos seguir teniendo esas batallas en las cumbres ¡¡¡
Salvo esa contrariedad felina, la etapa de
hoy la podíamos de calificar de agradablemente caótica y me explico: programada
estaba que fuera de unos 70 km para evitar los fuertes calores que veníamos
padeciendo días atrás, al final han salido casi 95 km, caos, pero también tengo
que decir que llegados al punto donde teníamos que tirar para casa y cuesta
abajo, decidimos seguir más y acompañar a nuestro compañero Paco hasta su
pueblo, Ventas de Huelma, más kilómetros y cuesta arriba ¡¡ parece que se nos
quedó corta y eso que hubo palos y hachazos pero queríamos más, sobre todo
Jorge, el lobo salvaje que hoy ha estado dando estopa a diestro y siniestro,
venia con muchas granas después de tanto tiempo sin salir con la peña.
A las ocho salíamos Jorge, Samuel, Antonio,
Manolo, Javi (que era su primera salida con el grupo) y José Antonio, un poco
más adelante, concretamente en Cijuela nos esperaba Paco que venía de Ventas de
Huelma. Como ya he dicho antes, teníamos a un nuevo participante, Javi, que por
fin ha podido tener la oportunidad de salir con nosotros.
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| Primeros km |
El camino de inicio se hace tranquilamente y
con una mañanita fresquita. Tras solucionar una pequeña avería mecánica en la
rueda de Antonio nos dirigimos hacía Escoznar pero antes subimos la tachuela de
las afueras de Lachar donde se produce el primer arreón de día, Jorge y Manolo
van delante y por atrás aparece J.A. con ganas de guerra, Jorge se le pega casi
a la par, pero termina cediendo llegando casi Manolo a pillarlo, pero no, hoy
esa cota es de color amarillo musical. Removido el avispero, por delante se van
Manolo, Jorge y Javi que imponen un buen ritmo, al que no contestan el resto y así
se llega hasta el alto de Illora. Por lo que ha podido saber este cronista,
Jorge se ha queda en la subida y se supone que tanto Manolo como Javi coronan,
en qué orden?, no lo sabemos. Vamos a tener que despedir al cronista porque
siempre va en la cola y no se entera de lo que pasa en cabeza. Del grupito perseguidor, Samuel y J.A. coronan
con una pequeña ventaja sobre Paco y Antonio. Arriba nos estaba esperando Jorge
y así el grupito de cinco iniciamos el descenso hacía Tocón. Nuevamente el grupo se parte porque Paco se
empeña en bajar con el plato pequeño, J.A. lo espera y en Tocón se produce
el agrupamiento, de Manolo y Javi sin noticias.
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| Javi en su primera salida escoltado por Jorge |
Comienza la parte más pestosa del recorrido,
entramos en un continuo sube y baja de repechos camino de Moraleda, en el
descenso de Bracana estamos juntos pero, de nuevo la carretera se empina y
Jorge impone un buen ritmo de subida al que responde Samuel y J.A., el lobo
salvaje aprieta los colmillos y Samuel es la primera víctima, pero J.A. resiste
y en un momento que ve que cambia le da una sacudida dejando el pelaje de lobo
por la de cordero degollado. J.A. corona la parte más dura y afloja para tomar
aire en el pequeño descanso, lo que aprovecha Jorge para lanzar una andanada
que J.A. no puede responder en pleno proceso oxigenativo. Por detrás llega
Samuel, y mucho más retrasados andan Antonio y Paco que hoy está de capa caída
en esta primera parte. Todavía queda
otro repecho para llegar a lo alto de Loreto, Jorge lleva una cierta ventaja tomada
en el descenso lo que le permite recuperar porque nada más empinarse la
carretera de nuevo la música suena y el de instrumentos musicales pone la
orquesta en un presto vivace, que a falta de 50 metros da caza al lobo que anda
con las garras afiladas esperando a su presa, J.A. lo pasa pero comete la
imprudencia de no demarrar a su altura confiado que el lobo estaba muerto, pero
la fauces lobeznas salen a relucir y el que demarra es el, dejando la orquesta
desafinada. Con esas muestras de cariño,
llegamos a Moraleda, lugar elegido para hacer las paces y comer algo, Manolo y
Javi han decidido no parar porque este último va con el tiempo justo para
llegar al pueblo y entrar a trabajar.
Estamos a mitad de recorrido y una vez
llenadas las barrigas con todo tipo de alimentos supuestamente energéticos
emprendemos el camino hacia la localidad de El Turro, descenso rápido y de
nuevo la carretera se empina a la salida
de Moraleda, y aquí aparece Samuel que iba en cola y ahora lo encontramos en
cabeza por arte de magia. El zorro de Loja se ve que se estudió bien el
recorrido y encontró un atajo ahorrándose una buena parte del repecho. Aquí
quien no corre vuela, algunos como J.A. se salta las rotondas, pero Samuel se comió
medio pueblo, esto no puede quedar así, ya estudiaremos la sanción
correspondiente.
La carretera hacía el Turro sigue como
siempre tremendamente pestosa e irregular, ideal para pillar unas buenas
almorranas, pero es lo que hay, no seamos tan señoritos como los futboleros,
somos ciclistas, sufridores natos.
En el Turro nos hacemos una foto con una
monumental piedra de fondo, es el Niño de El Turro, últimos restos de la que
fuera cantera de donde se saco todo lo necesario para construir las columnas
del palacio de Carlos V en la Alhambra.
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| Bajo el niño de El Turro |
Una vez rendida pleitesía a la historia,
volvemos de nuevo a la historia del momento que no es otra que el pedazo de
rampón que nos espera, casi 1 km al 11% de media, menos mal que con algún tramo
de descanso. Una trampa en el camino que por supuesto el lobo feroz se encarga
de marcar el ritmo, por atrás J.A. y Antonio deciden ir contemplando el paisaje
y poco a poco a su ritmo siempre sin perder de vista al trió de cabeza se llega
a Castillo de Tajarja. Lo más duro ya ha acabado, nos espera un descenso vertiginoso
hacía Chimeneas, salvo algún repechón que pasamos sin apuros.
En la localidad de Chimeneas decidimos
alargar la etapa, porque según Samuel, a esas horas no hay bares que te pongan
tapas, manda pelotas ahora el criterio para hacer más o menos km es si hay
tapas o no al final. Con esas y por unanimidad (todos queremos tapas) nos vamos
en dirección contraria del recorrido oficial, hacía las Ventas para dejar a
Paco a buen recaudo, no vaya a ser que nos pierda por el camino o que alguna
lagarta le desvíe de su pedalear.
El aire lo llevamos a favor, menos mal,
porque la subida aunque no dura pero si cojonera pasa factura. En las Ventas
llenamos los bidones que estás más secos que la mojama. Agua fresquita que se
agradece aunque la temperatura no es excesivamente calurosa. Hasta La Malaha, descenso
rápido y en cuando casi ya estamos llegando, se le cae la bomba o mejor dicho
la mini bomba de aire a Samuel, J.A. consigue esquivarla por los pelos pero
Antonio se la traga, pisándola, menos mal que no paso a mayores. El resto de la
etapa ya sin más complicaciones, eso sí, con un pestoso aire de cara bajando
hacía Santa Fe.
Resumiendo, bonita etapa, entretenida y el
personal con ganas de marcha. Lo único desagradable es esa caída de Jorge en el
pueblo. Manda narices que con el lobo salvaje no pudimos y un felino de tres al
cuarto tumbó a nuestro cánido.